Nuestra relevancia

El alcance y penetración de los medios es un tema de preocupación y acción para muchos sectores de la sociedad, principalmente para los educadores y padres de familia.

En 1997 cuando nació AFM en México había menos de 5 millones de usuarios de Internet. Actualmente existen más de 40 millones, es decir tenemos 35 millones más de personas conectadas a la red y el 6% son usuarios de 6 a 12 años.

Pese a los que muchos piensan, la primacía de la televisión sigue siendo vigente. Hoy en día podemos decir que el televisor es el bien doméstico de mayor presencia en los hogares mexicanos.

En 1997 el 90% de los hogares tenían televisión es decir , había 18.5 millones de telehogares; hoy las estadísticas dicen que hay 26.8 millones de TV Hogares, el 95% de los hogares tienen por lo menos un televisor.

Para el 2011 el 40.5% de los mexicanos cuenta con TV de paga, en 1997 sólo era el 13.7%

En México existen 73.6 millones de smartphones o teléfonos celulares con acceso a Internet, lo que permite a los usuarios estar en conexión con los contenidos.

Esto no quiere decir que se estén alejando de algún medio, sino que la conexión ha aumentado en los hogares,  y ahora es muy  común hacer varias actividades a la vez:

5 de cada 10 personas hablan por celular, ven televisión y escuchan música.

4 de cada 10 trabajan, están con su  familia y envían mensajes de texto.

3 de cada 10 escuchan la radio mientras trabajan.

En 1997 cuando preguntábamos ¿con quién comentas o ves la televisión? El 60% respondía que con su familia, hoy esa respuesta sólo tiene el 25%.

Con las nuevas tecnologías se han transformado la relación usuario – medios. Conviven los medios tradicionales con los nuevos medios de forma que los hábitos de uso se han modificado, y no sólo en la forma de utilizarlos sino en el fondo de la interacción. Existe un cambio en los actores que generan comunicación pero también en los que lo consumen.

Este panorama distinto al de nuestro origen, convierte nuestro trabajo en un reto más complejo, pero también más apasionante.

Es necesario, hoy más que nunca, trabajar organizadamente por educar al público en el consumo de medios, así como en la promoción de una cultura de calidad y responsabilidad social dentro de los medios de comunicación.