Hemos trabajado diez años para mejorar los contenidos de los medios de comunicación, y sobre todo hemos pugnado por una cultura de comunicación en favor de la sociedad y en especial de los niños, los jóvenes y las familias.
Sin embargo observamos un proceso de grave descomposición de la sociedad por el aumento de la violencia, los vicios, el desorden sexual y la desintegración de la familia.
A pesar de los esfuerzos bien intencionados para revertir esta situación, nos apena manifestar que en general los contenidos de los mensajes y programas de los medios de comunicación siguen acudiendo frecuentemente a temas y expresiones que resultan nocivas para los públicos más vulnerables y en general a la familia.
Por esta razón, hacemos un llamado a unirse a este esfuerzo para que los medios de comunicación se decidan a contribuir con todos sus recursos al desarrollo de una cultura y la edificación de una sociedad civilizada y pacífica, que esté a favor de la dignidad y superación de la persona. |